Educación Financiera: un valor familiar



En casa es donde adquirimos la base de nuestros valores para la vida, la cortesía, el respeto, la honestidad, la paciencia y también la responsabilidad que son indiscutibles para desenvolvernos en cualquier ámbito social.


La educación financiera no se limita solamente a las personas con una vida laboral o aquellos que necesitan librar deudas, sino también a toda persona que maneje bienes, en preescolar los niños entrenan este hábito, sí incluso si no les damos dinero, porque deben ser responsables de guardar sus útiles al término de la jornada escolar, deben distribuir sus refrigerios entre los recreos y así es como les enseñamos y aprenden administración de bienes, toma de decisiones y el aprendizaje que estas nos dejan.


En la sabiduría oriental se conoce la frase de Confucio “Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío”. Como padres es imposible pensar en que a nuestros hijos les haga falta algo y no cubrir sus necesidades, sin embargo es una invitación a poder enseñarles a cualquier edad, el valor del trabajo y la administración de sus bienes.


Es un tema poco desarrollado en el contexto familiar, sin embargo como guía la Superintendencia de Bancos de Guatemala establece 5 competencias clave para el desarrollo de las habilidades financieras de nuestros hijos desde el nivel primario hasta la universidad de los cuales comparto a continuación:

  1. Cuidar y Economizar por medio del orden de prioridades y enseñar el cuidado de sus posesiones sabiendo que no siempre podemos reemplazarlas o al menos no de forma inmediata.

  2. Planear para Alcanzar incentivándolos a plantearse metas y planificar proyectos financieros a su alcance según su edad y contexto, que si bien queremos darles el mundo entero, a lado de la responsabilidad conocerán la satisfacción de un logro alcanzado y de un bien o experiencia adquirida por su propio trabajo y disciplina. Determinando no sólo el objetivo a alcanzar sino también los medios para obtener los recursos que pueden ser desde realizar tareas del hogar extras a las ya asignadas o iniciar a asignar algunas, realizar pequeñas diligencias que además le darán consciencia de los gastos familiares; administrar una cuota mensual o semanal. El tener un proyecto establecido no obliga a que se limiten totalmente los gastos y se destinen todos los ingresos al ahorro, les enseñaremos algo que no servirá para su vida adulta, ya que sabemos que es imposible.

  3. Comparar para Priorizar se desarrolla enseñándoles a ordenar (idealmente con una lista escrita) aquellos gastos que no pueden aplazarse ayudándoles a distinguir entre deseos y necesidades.

  4. Guardar para Prever donde nos enfocamos en las metas a mediano y largo plazo (realizar un viaje, obtener un permiso de conducir, etc.) para lo que será indispensable hablar del ahorro, aprender y enseñar alternativas que van más allá del cerdito lleno de monedas, ya que existe una gama de técnicas que se adaptan no solo al tipo de proyecto que nos planteemos sino también a nuestros hábitos y habilidades de ahorro que por mencionar algunos pueden ser: el método de los sobre, el 50/40/10, el ahorro escalafonario y el de la moneda entre muchos otros según nos sintamos más cómodos.

  5. La Bancarización, nos familiariza con las finanzas adultas, es decir, manejar nuestras finanzas por medio de una cuenta bancaria de ahorro ya que nos permitirá llevar un registro detallado y neutral de nuestros ingresos y gastos haciendo visible el progreso hacia nuestra meta además de los beneficios que podemos obtener como lo son intereses a nuestro favor si ahorramos a largo plazo.

Entonces, ¿Cómo padres podemos contribuir a la meta financiera de nuestro hijo o enseñándole a ahorrar debe comprar el mismo sus gustos? Claro que podemos contribuir, siempre y cuando la mayor parte sea un aporte de él, siendo coherentes son nuestros valores familiares ya que más que ahorrar y gastar le estaremos enseñando a tomar decisiones.


Pero, ¿Cómo puedo comenzar a manejar mis finanzas siendo joven, estudiante y con pocos ingresos? para ello puedes iniciar siguiendo algunos de estos consejos:

  • Sé paciente, inicia con metas pequeñas y espera el tiempo prudente para ver resultados.

  • Practica la autodisciplina, cuando te propongas guardar dinero respeta tu propia decisión y cuéntaselo a alguien de confianza para que te motive y te dé sentido de compromiso.

  • Evita los gastos hormiga, son aquellos “pequeños gustos” que de quetzal en quetzal acaban con nuestros ahorros.

  • Cuando quieras comprar algo fuera de tu plan de ahorro, sigue la regla de 24 hrs. (Analiza un día completo que tanto lo necesitas y compara precios) si pasado el tiempo es realmente necesario cómpralo.

  • Si está en tus posibilidades, genera un ingreso extra; vende lo que ya no uses, vende tarjetas decoradas, puedes emprender con aquello que te hace talentoso, pero siempre ve paso a paso.